Es LA pregunta de toda tienda de acuarios, todos los sábados: "¿y este se lleva bien con los que tengo?" — y la respuesta apresurada del mostrador es responsable de la mitad de los dramas del hobby: aletas mordidas, cardúmenes escondidos, neones que "desaparecen" misteriosamente y bettas convertidos en villanos que solo eran víctimas del casting. La buena noticia: la compatibilidad no es una lotería ni una matriz infinita de especies: son cinco reglas que, aplicadas en orden, resuelven el 95 % de las combinaciones. En esta guía: los 5 filtros explicados, el repaso grupo a grupo (quién va con quién, con enlaces a cada ficha de la casa), los conflictos clásicos que llenan los foros, y cinco comunitarios modelo —de 60 a 200 litros— listos para copiar tal cual. El plano del vecindario perfecto, en una página.
Los 5 filtros: el algoritmo de la convivencia
- FILTRO 1 — El agua (eliminatorio): temperatura, dureza y pH compatibles. Los cortes clásicos: agua fría vs tropical (goldfish, minnows y medakas NUNCA con tetras y guppys: ni el calor les va a unos ni el fresco a otros: las dos ligas), blanda-ácida vs dura-alcalina (cardenales y caridinas en un extremo: vivíparos y guppys en el otro: hay zona media, pero los extremos no se tocan) y los calurosos (discos y ramirezis a 28-30° dejan fuera a media comunidad).
- FILTRO 2 — La boca (el más olvidado): en el acuario no hay maldad: hay menú. Si A cabe en la boca de B adulto, A es comida: da igual lo pacífico que sea B. Aplica a neones con escalares adultos, a TODO con goldfish grandes, y a crías y gambas pequeñas con casi cualquiera. Calcula siempre con la talla ADULTA (y sus sorpresas).
- FILTRO 3 — El temperamento: tres ligas: pacíficos (tetras, rasboras, corydoras, vivíparos), territoriales moderados (cíclidos enanos, gouramis, bettas: defienden SU zona) y conflictivos (barbos mordedores en grupo corto, cíclidos grandes, los "tiburones" de cola roja). Regla: pacíficos entre sí, UN territorial moderado por zona, y los conflictivos con los suyos o solos.
- FILTRO 4 — Las capas: superficie (guppys, killis, hachas), media agua (tetras, rasboras, gouramis) y fondo (corydoras, kuhlis, ancistrus, cíclidos enanos). Un acuario bien repartido parece más lleno, estresa menos y evita las guerras de piso (el fondo, a fondo).
- FILTRO 5 — El grupo: los peces de cardumen van de 8-10 mínimo (los tríos son estrés crónico disfrazado de ahorro), los de harén con su proporción (1 macho apisto + 2-3 hembras), los de pareja en pareja, y los solitarios, SOLOS. El recuento final siempre contra la capacidad real del acuario.
Grupo a grupo: quién va con quién
🌈 Vivíparos (guppys, platys, mollys, espadas, endlers): los sociables universales de agua media-dura: entre sí perfectos (ojo: guppy y endler se cruzan, y los espadas machos se picotean entre ellos), con tetras y corydoras estupendos, con gambas grandes bien. Sus enemigos: aguas muy blandas-ácidas y los mordedores de aletas (el guppy de cola vela es un cartel de "muérdeme" para un barbo). Aviso demográfico: machos y hembras = guardería asegurada.
🔵 Tetras y rasboras (cardumen de media agua): neones y cardenales, arlequines, danios, barbos cereza (el barbo BUENO): la columna vertebral de cualquier comunitario: pacíficos con todo lo que no se los coma. Matices: los danios son tan enérgicos que estresan a los muy zen (bettas, gouramis tímidos), y los tetras "mordisqueadores" (serpae, negros) mejor en grupo GRANDE que disuelve su genio.
👑 Cíclidos enanos (ramirezi, apistogramma): territoriales de fondo AMABLES: perfectos sobre un comunitario de tetras (ellos abajo, el cardumen arriba): una pareja o harén por acuario mediano: no mezclar dos especies de apisto en volúmenes justos. Con corydoras, negocian: con gambas, se las comen.
🥊 Cíclidos grandes (escalares, discos, óscars): el escalar es "comunitario"... de peces medianos: los neones adultos le caben en la boca y lo sabe. Discos: exigencia + calor = comunitario propio. Óscars: su propia liga y sus litros.
🎏 Laberíntidos (bettas y gouramis): el caso betta, de una vez: dos machos JAMÁS (a muerte), macho con hembras solo en cría controlada, las sororities de hembras son proyecto avanzado: y el macho en comunitario es RULETA: los tranquilos conviven con corydoras y rasboras discretas: los guerreros atacan todo lo que tenga cola vistosa (guppys = gemelos enemigos): y los danios y barbos le devoran las aletas a él. Mejor plan: su propio reino plantado. Los gouramis: la versión amable: uno por acuario (los machos entre sí se llevan regular) sobre comunitario pacífico.
🧹 El equipo de fondo y limpieza: corydoras (8+, arena), kuhlis (grupo, escondites), otos (acuario maduro), ancistrus (uno), botias (grupo Y 400 litros: la letra pequeña), neritinas (con todo lo que no coma caracoles) y amanos (con pacíficos de boca pequeña). Compatibles con casi todo lo de arriba: son el pegamento del comunitario.
🦐 Gambas enanas (neocaridinas, caridinas): la regla triste: para la mayoría de peces son snacks con patas: seguras solo con otos, corydoras pequeñas, microrasboras y caracoles: "toleradas con bajas" junto a tetras pequeños en acuarios muy plantados: y NUNCA con cíclidos, bettas o laberíntidos. El gambario puro existe por algo (aquí).
Los 7 conflictos clásicos (que llenan los foros cada semana)
- Betta + guppy macho: el betta ve otra cola vistosa = otro betta = guerra. El clásico absoluto del "pero si los dos son bonitos".
- Escalar adulto + neones: conviven meses... hasta la noche en que el escalar alcanza talla de caza. En su hábitat natural, los escalares COMEN tetras pequeños: el acuario no deroga el Amazonas.
- Barbos de Sumatra en grupo corto: en trío son terroristas mordedores de aletas: en grupo de 10+, se pelean entre ellos y dejan en paz al resto (la solución del genio disuelto): aun así, jamás con bettas ni velos.
- Goldfish + cualquier tropical: temperatura incompatible + boca creciente + toneladas de residuos: el "es que se veía solo" no lo arregla: compañía de SU especie (su mundo).
- Dos machos territoriales en acuario justo: dos apistos, dos gouramis, dos ancistrus en 80 L: uno acabará arrinconado. Territorio para uno o litros y sight-breaks para dos.
- El "tiburón" cola roja + su propia familia: precioso y mafioso: uno solo por acuario grande, y ni se te ocurra el segundo.
- Kuhlis/corydoras con sal o medicación alegre: conflicto químico, no social: los sin escamas sufren tratamientos que otros toleran: revisa antes de medicar el comunitario (la sal y sus letras pequeñas).
5 comunitarios modelo (copia y pega)
🏠 60 litros "primer comunitario": 10 tetras cardenal (o neón) + 6 corydoras paleatus + 2 neritinas + gambas amano. Pacífico total, capas repartidas, a prueba de novatos (la ruta completa del primer acuario).
🌈 80 litros "color vivíparo": 6 guppys macho + 6 platys + 6 corydoras bronce + 1 ancistrus + neritinas. Agua media-dura del grifo español, movimiento y color perpetuos, cero dramas.
👑 100-120 litros "el clásico con personalidad": 12 cardenales + 10 rasboras arlequín + 8 corydoras + 1 pareja de apistogramma (o ramirezi si mantienes 27°) + otos y amanos. El comunitario amazónico de manual: cardúmenes arriba, la pareja reinando abajo.
❄️ 80 litros "agua fría sin calentador": 12 minnows de montaña + 6 corydoras paleatus + neocaridinas + neritinas. Sin calentador, estable, precioso y barato (la guía del frío).
🌊 200+ litros "el salto": 4-6 escalares jóvenes crecidos juntos + 15 tetras MEDIANOS (rodóstomos, monjitas: nada que quepa en boca de escalar) + 10 corydoras + 1 gourami perla + equipo de limpieza. Presencia, movimiento y jerarquías fascinantes.
Las reglas de puesta en marcha comunes: introducir por fases (cardúmenes primero, territoriales al final: que lleguen a territorio ya repartido), aclimatación seria, cuarentena de novatos si hay población valiosa, y decoración con sight-breaks (plantas altas, troncos: líneas de visión rotas = menos conflictos: el urbanismo también es compatibilidad).
Cuando la convivencia falla: señales y arreglos
- Señales de guerra: aletas rasgadas o mordidas, un pez SIEMPRE escondido o arrinconado en una esquina superior, persecuciones constantes (el cortejo es persecución también: aprende a distinguir: el cortejo alterna: el acoso no cesa), peces que no comen porque otro domina la comida, y el repertorio completo de estrés.
- Arreglos en orden de invasividad: 1) más escondites y sight-breaks (arregla más de lo que parece), 2) completar el cardumen del agresor de grupo corto (el genio del barbo se disuelve en número), 3) redistribuir la comida (dos puntos de alimentación simultáneos), 4) la reordenación del decorado tras añadir un territorial (resetea territorios: todos vuelven a empezar en igualdad), y 5) si nada funciona: separar: la pecera hospital de quita y pon o la devolución a tienda: sin culpa: el casting a veces falla hasta con las reglas bien aplicadas.
- Lo que NO arregla nada: esperar "a que se acostumbren" ante acoso claro (el estrés crónico mata lento: y así acaba) y castigar al agresor en un vaso flotante tres días (vuelve peor).
- Y la regla de oro de las ampliaciones: antes de CADA pez nuevo, pasa la lista de los 5 filtros contra TODO lo que ya vive en tu cristal: dos minutos de checklist evitan el 95 % de los dramas: y para el pez concreto, su ficha de la casa te espera con la letra pequeña.
Preguntas frecuentes
¿Qué peces pueden vivir con un betta?
El betta macho es el caso más delicado de la compatibilidad, y la respuesta honesta empieza por las prohibiciones absolutas: jamás otro betta macho (pelean hasta la muerte, es su nombre: pez luchador de Siam), jamás guppys machos ni peces de aletas largas y vistosas (el betta los identifica como rivales y los ataca), y jamás mordedores rápidos como barbos de Sumatra o danios muy enérgicos, que le convertirán sus propias aletas en flecos. Con eso despejado, las convivencias que SÍ funcionan razonablemente en acuarios de 60 litros o más, muy plantados y con la advertencia de que cada betta tiene su carácter (los hay monjes y los hay guerreros, y no se sabe hasta que se prueba): las corydoras, que viven en el fondo fuera de su radar y son el compañero estrella; los otocinclus, discretos y pegados al cristal; las rasboras pequeñas y poco llamativas (arlequín, espei) en grupo; los caracoles neritina, que ignora casi siempre; y los kuhlis nocturnos. Las gambas son ruleta cargada: las amano grandes a veces sobreviven, las neocaridinas suelen ser aperitivo. Las hembras de betta entre sí (las llamadas sororities) son un proyecto avanzado con reglas propias y no una solución fácil. Y la opción que más recomendamos, porque es la que más luce: el betta como rey único de su propio acuario plantado de 20-30 litros, donde despliega todo su comportamiento sin estrés para nadie: es un pez que no necesita compañía, necesita territorio bonito.
¿Por qué mi escalar se comió a los neones si llevaban meses juntos?
Porque la compatibilidad por boca se evalúa con la talla ADULTA, y la convivencia pacífica de meses era simplemente la fase en la que el escalar todavía no podía físicamente hacer lo que su instinto tenía programado. El escalar (Pterophyllum scalare) es un cíclido depredador de emboscada que en el Amazonas se alimenta, entre otras cosas, exactamente de tetras pequeños como los neones; el ejemplar juvenil de tienda, del tamaño de una moneda, convive sin incidentes con ellos porque no le caben en la boca, pero un escalar alcanza en un año la talla de un plato de postre con una boca sorprendentemente expansible, y la noche en que el neón dormido queda a tiro, el Amazonas se ejecuta en tu salón: es el conflicto clásico número uno de los foros, con miles de casos idénticos ("desaparecen neones y no encuentro los cuerpos"). La regla preventiva: con escalares adultos solo caben compañeros de media agua de talla mediana (rodóstomos, tetras monjita, moenkhausias) que no quepan en esa boca, más el equipo de fondo robusto; los neones, cardenales, endlers y gambas son menú, no vecindario. La misma lógica aplica a todos los depredadores tranquilos: goldfish grandes, gouramis XXL o cualquier pez cuya boca crezca más rápido que tu memoria de las fichas. En compatibilidad no existe la maldad, existe el menú: si A cabe en la boca de B adulto, la pregunta no es si pasará, sino cuándo.
¿Cuántos peces de cada tipo hay que poner? ¿Puedo comprar 3 neones para probar?
Los peces de cardumen (neones, cardenales, rasboras, danios, barbos, corydoras y en general casi todo pez pequeño de comunitario) necesitan grupos de 8 a 10 ejemplares como mínimo, y el trío "para probar" es uno de los errores más extendidos y menos inocentes del hobby: no es una versión reducida del cardumen, es una situación de estrés crónico permanente. La razón es evolutiva: estos peces han desarrollado toda su seguridad vital alrededor del grupo grande (más ojos vigilando, disolución del riesgo individual, jerarquías repartidas), y en números pequeños su cerebro está en alerta antidepredadores constante: se esconden, pierden color, comen mal, se acosan entre ellos al concentrarse las tensiones jerárquicas en pocos individuos, enferman más y viven menos; el clásico "los neones se me murieron en un mes" tiene detrás, muchas veces, un trío estresado en lugar de un cardumen. En grupo correcto, los mismos peces se transforman: nadan en formación por el centro del acuario, lucen colores plenos y despliegan el comportamiento que los hace bonitos. Las cuentas del comunitario se hacen por tanto en GRUPOS completos, no en unidades: mejor dos especies de cardumen con 10-12 ejemplares cada una que cinco especies con 4; y si el presupuesto aprieta, se compra el cardumen completo de una especie y las siguientes esperan al mes que viene. Excepciones legítimas al 8-10: los de pareja (ramirezis), los de harén (un apisto y sus hembras), los solitarios (betta, ancistrus) y los gouramis de macho único.
¿Puedo mezclar guppys con bettas, o con barbos, o con goldfish?
Las tres combinaciones por las que preguntas son, casualmente, tres clásicos de la lista negra, cada una por un filtro distinto: es un buen resumen del sistema completo. Guppys con betta: no, por temperamento cruzado: el betta macho interpreta la cola vela y los colores del guppy macho como los de un rival de su especie y lo ataca sistemáticamente (es el conflicto más repetido de los foros de principiantes); incluso con guppys hembra, la ruleta del carácter del betta hace la apuesta mala. Guppys con barbos de Sumatra: no, por temperamento del agresor: los barbos tigre son mordedores compulsivos de aletas largas y lentas, y el guppy de cola vela es su diana perfecta; en grupo grande los barbos se moderan entre ellos, pero jamás lo bastante para velos y colas. Guppys con goldfish: no, por el filtro del agua (y luego todos los demás): el goldfish es de agua fría (18-22 grados) y el guppy tropical (24-27), no existe temperatura donde ambos estén bien; añade que el goldfish adulto se traga guppys, que sus necesidades de litros y residuos son de otra liga, y la incompatibilidad es total. ¿Con quién SÍ van de maravilla los guppys? Con su propia familia vivípara (platys, mollys, espadas), con tetras y rasboras pacíficos, con corydoras y otocinclus en el fondo, con neritinas y amanos: el bloque de agua media-dura y buen carácter donde el guppy es feliz y deja felices. Y el recordatorio demográfico: guppys machos y hembras juntos = crías cada mes, garantizado.
¿Cómo introduzco un pez nuevo para que no haya peleas?
Con estrategia de urbanismo y de calendario, porque la mitad de los conflictos de convivencia no son de especies incompatibles sino de introducciones mal hechas. Las reglas de oro: primero, el ORDEN del poblado: los cardúmenes pacíficos entran primero y los territoriales (cíclidos enanos, gouramis, el pez con personalidad) al FINAL, cuando el espacio ya está repartido y ocupado: un apistogramma que llega a un acuario vacío reclama el acuario entero, uno que llega el último negocia su rincón. Segundo, el truco de la reordenación: si añades un pez a un acuario con territoriales establecidos, remodela el decorado el mismo día (mueve troncos, plantas y cuevas): se resetean todos los territorios y el nuevo compite en igualdad en lugar de invadir dominios consolidados; es el equivalente acuático de mezclar a los niños en un colegio nuevo. Tercero, la logística del día: aclimatación por goteo completa, introducción con la luz apagada (baja el voltaje general) y a poder ser tras la comida del grupo residente (barrigas llenas, menos genio). Cuarto, la cuarentena previa de dos a cuatro semanas si tu comunidad tiene valor, que además le da al nuevo talla y confianza. Y quinto, la vigilancia de las 72 horas: persecuciones decrecientes y curiosidad son normales: acoso incesante sobre el mismo pez, no: ahí toca más escondites, redistribuir comida en dos puntos o, en última instancia, el plan B de separación. Con orden, reset y paciencia, hasta los vecindarios delicados arrancan en paz.
¿Qué peces puedo juntar en un acuario de 100 litros?
Cien litros son el punto dulce del comunitario: caben tres o cuatro grupos bien elegidos con margen de seguridad, y la fórmula estructural que nunca falla es: dos cardúmenes de media agua + equipo de fondo completo + una pareja o ejemplar "con personalidad" + limpieza. La receta clásica amazónica, lista para copiar: doce tetras cardenal y diez rasboras arlequín ocupando la media agua con dos texturas de movimiento distintas, ocho corydoras patrullando la arena, una pareja de apistogramma cacatuoides reinando en el fondo con sus cuevas (o de ramirezi si mantienes el acuario a 27 grados), y el equipo de limpieza con cuatro otocinclus, media docena de gambas amano y un par de neritinas: unas 45 criaturas repartidas en capas, pacíficas, compatibles en agua blanda-media tropical y visualmente espectaculares. La variante vivípara para agua de grifo dura: ocho guppys macho, ocho platys, un gourami perla como figura central, ocho corydoras bronce y un ancistrus. La variante sin calentador: quince minnows de montaña, ocho corydoras paleatus, neocaridinas y neritinas. Las reglas de puesta en escena: introducir por fases de dos a tres semanas empezando por un cardumen y acabando por la pareja territorial, poblar solo hasta el 70-80 por ciento de la capacidad teórica (siempre acaba entrando algo más), decorar con líneas de visión rotas, y pasar cada incorporación futura por los cinco filtros: agua, boca, temperamento, capa y grupo. Con ese esquema, el 100 litros da años de vecindario en paz.
Conclusión
La compatibilidad no es memorizar mil parejas de especies: es pasar cinco filtros en orden — agua, boca, temperamento, capas y grupo— y dejar que ellos decidan por ti. Con eso, las reglas de oro del vecindario (cardúmenes completos, territoriales al final, sight-breaks, población al 70 %) y los cinco modelos de arriba para copiar sin miedo, el drama de las aletas mordidas pasa a ser cosa de otros foros. Recuerda que cada especie tiene su ficha en la casa con la letra pequeña que aquí no cabe — de la guppy al escalar, del betta a la gamba cereza — y que las dos guías hermanas de esta completan el triángulo del comunitario feliz: cuántos caben y cuáles ni traer. El mejor acuario no es el que más especies junta: es el que eligió las que se hacen mejores unas a otras. Como los buenos vecindarios.