Pez espada: cuidados, agua y reproducción (Xiphophorus)

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Elegante, colorido y con esa cola en forma de espada que no pasa desapercibida, el pez espada es uno de los vivíparos más queridos del acuario de agua dulce, y un compañero perfecto para completar la familia de guppys, mollys y platys. Es resistente y fácil, ideal para empezar, pero arrastra un par de malentendidos curiosos (¿de verdad las hembras "se vuelven macho"?) y un par de necesidades que mucha gente subestima, empezando por el tamaño. En esta guía te cuento cómo cuidar el pez espada, qué agua necesita, cómo gestionar su carácter y la verdad sobre su famoso "cambio de sexo".

Qué es el pez espada

El pez espada (Xiphophorus hellerii) es un pez vivíparo originario de Centroamérica, de la misma familia que los guppys, mollys y platys. De hecho, es pariente cercanísimo del platy (comparten el género Xiphophorus), hasta el punto de que pueden cruzarse entre sí. Comparte con todos ellos lo que hace tan populares a los vivíparos: son coloridos, activos, baratos, resistentes y muy fáciles de cuidar.

Su rasgo distintivo es, obviamente, la "espada": una prolongación alargada de la parte inferior de la aleta caudal que lucen solo los machos. Las hembras no tienen espada y suelen ser algo más grandes y rellenas. Existen muchísimas variedades de criadero (rojo, verde, "Mickey Mouse", piña, de aletas largas o lira…), pero todas se cuidan igual. Si te gustan los vivíparos, el pez espada es la guinda que completa el grupo junto al platy, el guppy y el molly.

La espada y el mito del "cambio de sexo"

Dos curiosidades que generan muchas dudas. Primero, la espada: aunque parezca un arma, es puramente ornamental. El macho la usa para exhibirse ante las hembras y ante otros machos en sus rituales de cortejo y dominancia, no para atacar. No te preocupes por ella: no "pincha" a nadie.

Y segundo, el famoso mito: "tenía una hembra y se ha convertido en macho, le ha salido la espada". Es uno de los bulos más extendidos del hobby, y conviene aclararlo con honestidad. Lo que ocurre casi siempre es que se trataba de un macho de maduración tardía: algunos machos desarrollan la espada y los rasgos masculinos más tarde de lo normal, así que durante un tiempo parecen hembras y luego "revelan" que eran machos. No es un cambio de sexo, es un macho que tardó en madurar. El verdadero cambio de sexo funcional en estos peces es algo raro y discutido entre los expertos, no la norma. Así que si a tu "hembra" le sale espada, lo más probable es que siempre fuera un macho lento.

Parámetros: amante del agua dura

Como buen vivíparo, el pez espada prospera en agua dura y alcalina, justo lo contrario que los peces de aguas blandas. Sus parámetros ideales:

  • Temperatura: 22-28 °C. Necesita un buen calentador para mantenerla estable.
  • pH: alcalino, de 7,0 a 8,2; está en su salsa en agua básica.
  • Dureza: de media a dura. Cuanto más dura, mejor.

Esto tiene una ventaja enorme y muy práctica: en gran parte de España el agua del grifo es dura y alcalina, así que el pez espada (como el resto de vivíparos) es perfecto para quien tiene esa agua, sin necesidad de tocar la química. Trabajar a favor de tu agua es siempre la mejor estrategia, y aquí encaja de maravilla. Lo que no debes hacer es empeñarte en bajarle el pH para meterlo con peces de agua blanda: mejor elige compañeros que compartan su gusto por el agua dura.

El acuario: espacio para nadar y TAPA

Aquí está el error que más comete quien se lleva un pez espada: subestimar su tamaño y su energía. No es un pececillo diminuto como un guppy: un macho ronda los 10-12 cm (con la espada) y las hembras pueden ser aún más grandes, y son nadadores incansables que recorren el acuario de lado a lado. Necesitan, por tanto:

  • Espacio de sobra: piensa en un acuario de 80 litros hacia arriba para un grupo, con bastante longitud para que naden a sus anchas.
  • Acuario plantado con zona abierta: les va genial un fondo de plantas como la vallisneria o la hygrophila dejando el centro despejado para nadar.
  • TAPA obligatoria: el pez espada es un saltarín de manual. Es famoso por saltar fuera del acuario, así que necesitas tapa o cubierta sí o sí, o te lo encontrarás seco en el suelo.

Dale longitud, plantas y una buena tapa, y tendrás peces espada sanos, activos y espectaculares. En un acuario pequeño y descubierto, en cambio, vivirán mal y acabarán saltando.

Comportamiento y compatibilidad

El pez espada es pacífico y sociable en general, un buen ciudadano de comunitario, pero con un matiz: los machos pueden ser territoriales entre sí y perseguirse o "picarse" en sus exhibiciones de dominancia. La solución es la de siempre con los vivíparos:

  • Más hembras que machos: mantén una proporción de varias hembras por cada macho (por ejemplo, 2-3 hembras por macho). Así se reparte el acoso y nadie sufre.
  • Evita tener varios machos en poco espacio, donde la competencia se concentra.
  • Buenos compañeros: otros vivíparos de agua dura como platys y mollys, peces de fondo como las corydoras, y peces pacíficos de tamaño similar. Lo importante es que compartan su gusto por el agua dura: por eso encaja mejor con vivíparos que con peces de agua muy blanda.
  • Evita peces agresivos, mordedores de aletas (por la espada y las aletas del macho) o que lo intimiden.

Con compañeros adecuados y la proporción correcta de sexos, el pez espada es un comunitario modélico. Lo tienes, de hecho, entre los mejores peces para principiantes.

Alimentación

El pez espada es omnívoro y nada exigente, pero tiene una particularidad típica de los vivíparos: necesita un buen aporte vegetal en su dieta. Una base de escamas o gránulos de calidad, idealmente con contenido vegetal (spirulina, alga), más algún complemento de verdura escaldada o alimento congelado, lo mantiene sano y con buen color. De hecho, picotean las algas blandas del acuario, lo que viene de perlas. Como siempre, no lo sobrealimentes: poca cantidad un par de veces al día y todos contentos.

Reproducción: prepárate para los alevines

Como buen vivíparo, el pez espada se reproduce con una facilidad pasmosa, igual que los guppys: si tienes machos y hembras, tendrás crías casi sin proponértelo. En lugar de poner huevos, las hembras paren alevines ya formados que nadan desde el primer momento. Algunas claves:

  • Camadas frecuentes: una hembra puede dar a luz cada pocas semanas, y además es capaz de almacenar esperma, así que puede seguir teniendo camadas un tiempo aunque no haya machos cerca.
  • Los adultos se comen los alevines: no por maldad, es instinto. Para que sobrevivan algunos, llena el acuario de plantas densas (musgos, flotantes) donde las crías puedan esconderse.
  • Controla la población: entre la facilidad de cría y las camadas numerosas, un acuario se llena enseguida. Si no quieres una explosión, ten solo machos o solo hembras, o prepárate para gestionar (o repartir) las crías.

Criar peces espada es de lo más sencillo y agradecido para iniciarse en la reproducción, pero conviene tener un plan para cuando lleguen los alevines, que llegarán.

Errores comunes con el pez espada

Para cerrar, los fallos que más se repiten y que ahora ya sabes evitar:

  • Acuario demasiado pequeño: subestimar su tamaño y su necesidad de nadar. Mínimo 80 litros y con longitud.
  • Acuario sin tapa: es un saltarín; sin cubierta, acabarás encontrándolo en el suelo.
  • Demasiados machos juntos: genera acoso. Mantén más hembras que machos.
  • Meterlo en agua blanda o con peces de agua blanda: es un pez de agua dura; júntalo con vivíparos y especies que compartan esos parámetros.
  • Solo dieta proteica: los vivíparos necesitan aporte vegetal; sin él, tienen problemas digestivos.
  • No prever las crías: con machos y hembras, la reproducción es inevitable. Ten un plan.

Evita estos seis tropiezos y el pez espada te dará años de color y movimiento. Un acuario bien ciclado y con cambios de agua regulares hace el resto.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto mide un pez espada?

Más de lo que mucha gente espera, y por eso es importante saberlo antes de comprarlo. Los machos rondan los 10-12 cm contando la espada, y las hembras suelen ser incluso algo más grandes y rellenas, pudiendo superar esa medida. No es un pez diminuto como un guppy, sino un nadador activo de tamaño medio que necesita espacio. Por eso conviene un acuario de al menos 80 litros y con buena longitud para un grupo, en lugar de los acuarios pequeños donde a veces se mete por error. Calcula siempre el espacio para su tamaño adulto, no para lo pequeño que llega de la tienda.

¿El pez espada cambia de sexo?

Es uno de los mitos más extendidos del acuariismo, pero casi siempre se explica de otra forma. Lo que la gente interpreta como una hembra que "se vuelve macho" (le sale la espada y los rasgos masculinos) es, en la inmensa mayoría de los casos, un macho de maduración tardía: algunos machos desarrollan sus características sexuales más tarde de lo normal, así que durante un tiempo parecen hembras y luego revelan que eran machos. No es un cambio de sexo real, sino un macho que tardó en madurar. El verdadero cambio de sexo funcional en estos peces es algo raro y discutido, no la norma que sugiere el mito.

¿Qué agua necesita el pez espada?

Agua dura y alcalina, como todos los vivíparos. Sus parámetros ideales son una temperatura de 22-28 °C, un pH alcalino entre 7,0 y 8,2 y una dureza de media a dura. Esto es una gran ventaja para quien vive en zonas donde el agua del grifo es dura, como buena parte de España, porque el pez espada está perfecto en ella sin necesidad de modificar la química. Lo que no conviene es empeñarse en mantenerlo en agua blanda o ácida, ni intentar bajarle el pH para juntarlo con peces de aguas blandas: es mejor elegirle compañeros que compartan su gusto por el agua dura.

¿Cuántos peces espada se pueden tener juntos?

Lo recomendable es mantenerlos en grupo pero con una proporción cuidada de sexos: varias hembras por cada macho, por ejemplo dos o tres hembras por macho. Esto es importante porque los machos pueden ser territoriales entre sí y, si hay pocas hembras, acosarlas en exceso; repartiendo la proporción, la convivencia es tranquila. Conviene evitar tener varios machos en un acuario pequeño, donde la competencia se concentra y genera tensión. En cuanto al número total, dependerá del tamaño del acuario, recordando que necesitan bastante espacio para nadar, así que mejor un grupo moderado en un acuario amplio que muchos apretados.

¿El pez espada es agresivo?

No es un pez agresivo en general: es pacífico y sociable, y un buen compañero de comunitario. El único matiz es que los machos pueden mostrarse territoriales entre sí, persiguiéndose y exhibiéndose en rituales de dominancia, sobre todo si hay varios machos y pocas hembras. Eso se resuelve fácilmente manteniendo más hembras que machos y dándoles espacio suficiente. Con esa proporción y unos compañeros adecuados (otros vivíparos de agua dura, peces de fondo pacíficos), su comportamiento es excelente. Los problemas solo aparecen cuando se juntan varios machos en poco espacio o se mezcla con peces agresivos o mordedores de aletas.

Conclusión

El pez espada es un vivíparo redondo: bonito, resistente, fácil y con esa cola en espada que le da una elegancia única. Para disfrutarlo, quédate con lo esencial: dale agua dura y alcalina (que en gran parte de España sale del grifo), un acuario amplio, plantado y con tapa (es más grande, más nadador y más saltarín de lo que parece), y mantén más hembras que machos para una convivencia tranquila. Olvídate del mito del cambio de sexo (son machos tardíos) y prepárate para los alevines, porque se reproduce con la misma alegría que sus primos guppys y platys. Con esos cuidados, tendrás un acuario lleno de vida y color. Si te ha conquistado la familia de los vivíparos, completa el cuadro con las guías del platy, el molly y el guppy.

Hugo Marín

Responsable editorial de Pecera Viva. La selección de equipo prioriza fiabilidad real (filtración, iluminación LED, CO2), montajes que duran sin algas y material comprable en Amazon España.

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