Las plantas flotantes son, probablemente, las grandes olvidadas del acuario plantado. Mientras todos miran al sustrato y al hardscape, esas plantas que flotan en la superficie con sus raíces colgando hacen un trabajo silencioso y valiosísimo: combaten las algas, limpian el agua, dan refugio a las crías y crean un ambiente natural precioso. Y encima son de las más fáciles que existen. En esta guía te cuento para qué sirven de verdad, cuáles son las mejores, sus inconvenientes (que los tienen) y cómo aprovecharlas, incluido el aviso sobre la famosa lenteja de agua.
Qué son las plantas flotantes y para qué sirven
Las plantas flotantes son aquellas que viven en la superficie del agua, con las hojas al aire y las raíces colgando hacia abajo sin necesidad de sustrato. Lejos de ser un simple adorno, aportan beneficios reales que las convierten en una de las mejores incorporaciones a un acuario:
- Sombra: filtran la luz, lo que reduce el exceso de iluminación (principal causa de algas) y crea zonas tenues que muchos peces agradecen.
- Anti-algas natural: al crecer rápido, consumen muchísimos nutrientes del agua, compitiendo con las algas y dejándolas sin alimento. Es uno de los mejores controles de algas que existen.
- Refugio: su maraña de raíces es el escondite perfecto para alevines y gambas recién nacidas.
- Ambiente natural: dan ese aspecto de charca o selva y, para los peces de superficie, una sensación de seguridad.
Las mejores plantas flotantes
Hay muchas, de tamaños muy distintos. Las más recomendables:
- Salvinia: de hojitas ovaladas aterciopeladas, muy decorativa y de tamaño contenido. Una de las favoritas y fácil de controlar.
- Lechuga de agua (Pistia): forma rosetas como pequeñas lechugas con raíces largas y vistosas; ideal en acuarios medianos-grandes (en nano se queda grande).
- Frogbit / Limnobium: de hojas redondeadas que parecen mini nenúfares, con raíces colgantes preciosas. Muy popular y agradecida.
- Red Root Floater (Phyllanthus): con hojas que se vuelven rojizas con buena luz y raíces rojas espectaculares. La más decorativa.
- Riccia: un musgo flotante de aspecto esponjoso (aunque también se usa sumergido atado a piedras).
Para un nano, la Salvinia o el frogbit son ideales por su tamaño. Combínalas con tus plantas fáciles del fondo para un acuario completo.
Por qué deberías tener flotantes
Profundizando en sus dos grandes superpoderes:
- Control de algas por partida doble: hacen sombra (menos luz = menos algas) Y absorben los nutrientes que las algas necesitan. Si peleas con las algas, unas flotantes son de lo más eficaz que puedes añadir, mucho mejor que cualquier producto. Lo explico en cómo eliminar las algas.
- El paraíso del betta: los bettas adoran las plantas flotantes: les dan zonas de sombra donde sentirse seguros y, como construyen nidos de burbujas en la superficie, las usan de anclaje. Un betta con flotantes es un betta feliz.
- Cría y gambas: en un acuario de guppys o un gambario, las raíces colgantes son la guardería perfecta donde sobreviven los alevines y las crías de gamba.
Inconvenientes y cómo gestionarlos
No todo es perfecto; conviene conocer sus pegas para manejarlas:
- Tapan la luz a las plantas de abajo: su sombra es genial contra las algas, pero si cubren toda la superficie, las plantas del fondo se quedan sin luz. Solución: mantenlas en una parte de la superficie y retira el exceso con regularidad.
- Reducen el intercambio de gases: una superficie totalmente tapada limita la oxigenación. Deja siempre zonas de agua libre.
- Crecen rápido: como comen tantos nutrientes, se multiplican deprisa, así que hay que aclararlas a menudo (es fácil: solo retiras puñados con la mano).
- No les gusta la corriente fuerte en superficie: el chapoteo y el spray las apelmazan y les pudren las hojas. Reduce la salida del filtro en la superficie si tienes flotantes.
Cuidados de las plantas flotantes
- Luz: al estar en la superficie, reciben mucha, así que crecen sin problema. Las variedades de color (red root floater) piden luz potente para sacar el rojo.
- Nutrientes: se alimentan del agua, así que agradecen un abono líquido (sobre todo si las usas para exportar nutrientes y el agua queda pobre).
- Superficie tranquila: poca corriente y nada de spray fuerte.
- Aclarado regular: retira el exceso para que no tapen toda la superficie.
⚠️ Cuidado con la lenteja de agua (duckweed)
Merece su propia sección porque es un caso especial y una trampa muy común. La lenteja de agua (Lemna) es una flotante diminuta de hojitas como puntos verdes, y por un lado es una exportadora de nutrientes fabulosa (crece a velocidad de vértigo absorbiendo de todo). El problema es justo ese: crece tan rápido y es tan pequeña que se vuelve casi imposible de erradicar. Cubre toda la superficie en días, se cuela por todas partes, se pega a la red y al sifón, y por mucho que retires, siempre queda alguna que vuelve a empezar. Muchas veces llega de "polizón" pegada a otras plantas sin que la hayas comprado. Mi consejo: si valoras poder controlar tu superficie, evítala a propósito y revisa las plantas nuevas por si la traen escondida. Para los beneficios de las flotantes hay opciones mucho más manejables (Salvinia, frogbit) que no se te van de las manos.
Cómo colocarlas y contenerlas
Lo bueno de las flotantes es que no se "plantan": simplemente las dejas sobre la superficie del agua y listo, no necesitan sustrato. Pero como tienden a esparcirse y cubrirlo todo, conviene saber contenerlas:
- El truco del "corral": un aro de tubo de aireación (la manguera fina transparente del aireador) flotando en la superficie, sujeto con un par de ventosas, crea un recinto que mantiene las flotantes en una zona concreta sin que invadan todo el acuario. Sencillo y muy eficaz.
- Lejos de la salida del filtro: colócalas en una zona de poca corriente, porque el chapoteo las daña y la succión del filtro se atasca con las raíces.
- Aclara con la mano: retirar el exceso es tan fácil como sacar puñados con la mano cada semana. Aprovecha el cambio de agua para hacerlo.
Con un poco de gestión, decides exactamente cuánta superficie cubren y dónde, aprovechando su sombra justo donde la quieres.
Errores comunes con las flotantes
- Dejar que lo cubran todo: el error nº1. Una superficie 100% tapada deja sin luz a las plantas del fondo y reduce la oxigenación. Mantén siempre zonas despejadas.
- Ponerlas con corriente fuerte: el spray y el chapoteo las apelmazan y les pudren las hojas. Necesitan superficie tranquila.
- Introducir lenteja de agua sin querer: revisa siempre las plantas nuevas, porque la lenteja llega de polizón y luego no hay quien la quite.
- No abonar el agua: si las usas para exportar nutrientes y el acuario queda muy pobre, hasta las flotantes pueden amarillear. Un poco de abono líquido las mantiene verdes.
- Esperar que hagan magia con las algas: ayudan muchísimo, pero si el desequilibrio es grande, hay que corregir también la causa.
Evitando estos fallos, las plantas flotantes se convierten en una de las herramientas más útiles y bonitas del acuario: control de algas, refugio y un toque natural, todo en una planta que apenas da trabajo. Pocas incorporaciones rinden tanto por tan poco.
Qué flotante elegir según el tamaño del acuario
No todas las flotantes encajan en cualquier acuario; el tamaño manda:
- Nano acuarios (hasta 30-40 l): opta por flotantes pequeñas como la Salvinia o, con moderación, el frogbit. La lechuga de agua (Pistia) se queda enorme y tapa todo enseguida en un volumen pequeño. Mira las opciones de nano en los nano acuarios plantados.
- Acuarios medianos (40-120 l): aquí caben casi todas. El frogbit y la Salvinia lucen mucho, y el Red Root Floater aporta color si tienes buena luz.
- Acuarios grandes: la lechuga de agua (Pistia) brilla con sus rosetas y raíces largas, creando un efecto de charca espectacular, y tienes margen para que las raíces cuelguen sin agobiar.
Sea cual sea tu acuario, hay una flotante a su medida. Elige una de tamaño proporcionado, contén su expansión y disfrutarás de sus beneficios sin que se te coma la superficie. Combinadas con un buen hardscape y plantas de fondo, las flotantes rematan un acuario plantado equilibrado y natural.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirven las plantas flotantes en el acuario?
Aportan varios beneficios reales: dan sombra (reduciendo el exceso de luz, principal causa de algas), absorben muchos nutrientes del agua compitiendo con las algas (un control natural muy eficaz), ofrecen refugio a alevines y gambas en su maraña de raíces, y crean un ambiente natural que da seguridad a los peces de superficie. Además, los bettas las adoran para construir sus nidos de burbujas. Son una de las incorporaciones más útiles y fáciles que puedes hacer.
¿Cuáles son las mejores plantas flotantes para acuario?
Las más recomendables son la Salvinia (de tamaño contenido y muy decorativa), la lechuga de agua o Pistia (para acuarios medianos-grandes), el frogbit o Limnobium (de hojas redondeadas y raíces preciosas) y el Red Root Floater (que se vuelve rojizo con buena luz). Para nano acuarios, la Salvinia y el frogbit son ideales por su tamaño. En general, conviene elegir flotantes manejables y evitar la lenteja de agua, que se vuelve incontrolable.
¿Las plantas flotantes quitan las algas?
Ayudan muchísimo a controlarlas, por partida doble: hacen sombra (menos luz disponible para las algas) y absorben grandes cantidades de nutrientes del agua, dejando a las algas sin alimento. De hecho, añadir plantas flotantes es uno de los métodos más eficaces y naturales contra un problema de algas, mejor que muchos productos. Eso sí, no son magia: si el desequilibrio es muy fuerte, hay que corregir también la causa (luz y nutrientes) para resolverlo del todo.
¿Cómo se elimina la lenteja de agua del acuario?
Es muy difícil de erradicar por completo, ese es su gran problema. Hay que retirarla a mano constantemente con una red de malla fina, ya que se cuela por todas partes y cualquier resto vuelve a multiplicarse en días. Algunos peces que comen plantas ayudan a controlarla. La mejor estrategia es no introducirla a propósito y revisar las plantas nuevas por si llega de polizón. Si ya la tienes, ármate de paciencia y retírala de forma sistemática en cada mantenimiento.
¿Las plantas flotantes tapan la luz a las demás plantas?
Sí, y es su principal inconveniente: si cubren toda la superficie, las plantas del fondo se quedan sin luz suficiente. La solución es sencilla: no dejes que ocupen toda la superficie, manténlas en una zona y retira el exceso con regularidad (crecen rápido). De este modo aprovechas su sombra para controlar algas sin perjudicar a las plantas de abajo. También conviene dejar zonas de agua libre para no reducir el intercambio de gases.
Conclusión
Las plantas flotantes son una de esas incorporaciones que dan muchísimo a cambio de muy poco: controlan las algas (por sombra y por consumo de nutrientes), limpian el agua, ofrecen refugio a alevines y gambas y hacen feliz a tu betta. Y son facilísimas de cuidar: solo piden una superficie tranquila y que las aclares de vez en cuando para que no lo tapen todo. Elige variedades manejables como la Salvinia o el frogbit, evita la lenteja de agua si quieres controlar tu superficie, y disfruta de uno de los secretos mejor guardados del acuario plantado. Combínalas con un buen control de la luz en las pantallas LED y tendrás las algas a raya de forma natural.